Plan director para la Playa de S’Arenal. Palma de Mallorca
Playa de Palma es un destino turístico de escala y actividad extraordinarias que debe reconducir su energía desbordada para lograr un enclave residencial y vacacional de ambicioso contenido urbano, social y ambiental. El Plan Director resume las estrategias de aumento de calidad y la eliminación de la estacionalidad de la industria turística, en comunión con el objetivo de construir un fragmento completo de la propia ciudad de Palma y, por extensión, de la isla de Mallorca. Para ello, fijémonos que en la actualidad conviven allí 23.000 residentes permanentes con una capacidad hotelera que duplica ese número en camas conformando en temporada alta un núcleo de más de 50.000 personas. Esta proporción debiera equilibrarse sin mermar el valor añadido del sector turístico (menos camas de mayor calidad) y aumentando la población residente convirtiendo a Playa de Palma en una verdadera ciudad. Sintéticamente, la propuesta consiste en articular un renovado frente marítimo de carácter hotelero -que llamamos Playa Azul- con una extenso espacio natural equipado descubierto a sus espaldas –que llamamos Playa Verde- que constituye el frente residencial de los nuevos habitantes.
Plan director para la Playa de S’Arenal. Palma de Mallorca
Playa de Palma es un destino turístico de escala y actividad extraordinarias que debe reconducir su energía desbordada para lograr un enclave residencial y vacacional de ambicioso contenido urbano, social y ambiental. El Plan Director resume las estrategias de aumento de calidad y la eliminación de la estacionalidad de la industria turística, en comunión con el objetivo de construir un fragmento completo de la propia ciudad de Palma y, por extensión, de la isla de Mallorca. Para ello, fijémonos que en la actualidad conviven allí 23.000 residentes permanentes con una capacidad hotelera que duplica ese número en camas conformando en temporada alta un núcleo de más de 50.000 personas. Esta proporción debiera equilibrarse sin mermar el valor añadido del sector turístico (menos camas de mayor calidad) y aumentando la población residente convirtiendo a Playa de Palma en una verdadera ciudad. Sintéticamente, la propuesta consiste en articular un renovado frente marítimo de carácter hotelero -que llamamos Playa Azul- con una extenso espacio natural equipado descubierto a sus espaldas –que llamamos Playa Verde- que constituye el frente residencial de los nuevos habitantes.

















