Reacondicionamiento de las salas del Museo Reina Sofía
Madrid, España. 2013-2015
Primer Premio. Concurso Público. Superficie: 2.000m2
RESPONSABLES DEL PROYECTO: Verónica Meléndez
EQUIPO DE PROYECTO: Carmen Antón, Ana Torres, Luis Berríos-Negrón, Joanna Socha, José Baldó
ILUMINACIÓN: Toni Rueda
DISEÑO GRÁFICO: Miguel Sal
FOTOGRAFÍAS: Mariela Apollonio
Las nuevas salas de la colección permanente del Museo Reina Sofía responden al concepto curatorial que propone exponer los fondos agrupados en unidades temáticas asociadas a otras tantas unidades espaciales tan neutras como determinadas. La arquitectura juega aquí un papel esencial de construcción del espacio que al mismo tiempo quiere desaparecer en favor de las obras expuestas. Para conseguir este efecto se ha trabajado sobre las proporciones ideales que hacen de cada sala un lugar tan equilibrado que al tiempo que construye y delimita el espacio para hacerlo abarcable y comprensible, resulta imperceptible al espectador que vuelca toda su atención en el objeto de su visita. Este proceso de desaparición de la arquitectura ha generado un ingente trabajo para minimizar cualquier accidente físico de las superficies y centrar los recursos arquitectónicos en la construcción de las paredes, el suelo y el techo. El proyecto propone una conversación sobre la idea tradicional del museo flexible como aquel diáfano de corte industrial recordando que, sin menospreciar aquel modelo, el conjunto de habitaciones fijas encadenadas puede ser un dispositivo abierto a gran diversidad de formatos igualmente.
Reacondicionamiento de las salas del Museo Reina Sofía
Madrid, España. 2013-2015
Primer Premio. Concurso Público. Superficie: 2.000m2
RESPONSABLES DEL PROYECTO: Verónica Meléndez
EQUIPO DE PROYECTO: Carmen Antón, Ana Torres, Luis Berríos-Negrón, Joanna Socha, José Baldó
ILUMINACIÓN: Toni Rueda
DISEÑO GRÁFICO: Miguel Sal
FOTOGRAFÍAS: Mariela Apollonio
Las nuevas salas de la colección permanente del Museo Reina Sofía responden al concepto curatorial que propone exponer los fondos agrupados en unidades temáticas asociadas a otras tantas unidades espaciales tan neutras como determinadas. La arquitectura juega aquí un papel esencial de construcción del espacio que al mismo tiempo quiere desaparecer en favor de las obras expuestas. Para conseguir este efecto se ha trabajado sobre las proporciones ideales que hacen de cada sala un lugar tan equilibrado que al tiempo que construye y delimita el espacio para hacerlo abarcable y comprensible, resulta imperceptible al espectador que vuelca toda su atención en el objeto de su visita. Este proceso de desaparición de la arquitectura ha generado un ingente trabajo para minimizar cualquier accidente físico de las superficies y centrar los recursos arquitectónicos en la construcción de las paredes, el suelo y el techo. El proyecto propone una conversación sobre la idea tradicional del museo flexible como aquel diáfano de corte industrial recordando que, sin menospreciar aquel modelo, el conjunto de habitaciones fijas encadenadas puede ser un dispositivo abierto a gran diversidad de formatos igualmente.








