Gimnasio en El Retiro
Madrid, España. 2002
Primer Premio. Concurso restringido por invitación. Superficie: 700m2
ARQUITECTOS: Juan Herreros, Iñaki Ábalos
DIRECTORES DEL PROYECTO: Ángel Jaramillo
EQUIPO DE PROYECTO: Fermina Garrido, Renata Sentkiewicz, Jakob Hense
ESTRUCTURAS: Obiol y Moya
Premios
XVIII Premios de Urbanismo, Arquitectura y Obra Publica Madrid 2003: Premio iniciativa pública
Una plataforma a tres metros de altura, rodeada de arbolado y cerrada con paramentos translúcidos, para alojar un volumen excavado en el que se ubican en dos plantas oficinas, vestuarios y almacenes, y en una, el gimnasio que consigue así tener doble altura iluminado superiormente. El sistema de mallas metálicas permite la protección de las instalaciones y el crecimiento de vegetación a su alrededor, envolviendo todo el conjunto. Esta organización permite dar utilidad a la cubierta, bien como gimnasio al aire libre, bien como pista de tenis. Se quiere obtener una imagen próxima a la de ciertas construcciones vegetales de gran tradición en la jardinería tradicional y, especialmente, en el Buen Retiro, donde históricamente se han emplazado magníficos ejemplos de espacios construidos con setos y trillajes. Emulando estos referentes, el proyecto pretende crear una visión contemporánea del tema del pabellón en un jardín mediante la composición abstracta con materia vegetal adaptada estrictamente a la geometría rectangular de los bastidores, de forma que la nueva construcción aparece como una amalgama de elementos naturales y artificiales, siguiendo la identidad histórica característica del Retiro.
Gimnasio en El Retiro
Madrid, España. 2002
Primer Premio. Concurso restringido por invitación. Superficie: 700m2
ARQUITECTOS: Juan Herreros, Iñaki Ábalos
DIRECTORES DEL PROYECTO: Ángel Jaramillo
EQUIPO DE PROYECTO: Fermina Garrido, Renata Sentkiewicz, Jakob Hense
ESTRUCTURAS: Obiol y Moya
Premios
XVIII Premios de Urbanismo, Arquitectura y Obra Publica Madrid 2003: Premio iniciativa pública
Una plataforma a tres metros de altura, rodeada de arbolado y cerrada con paramentos translúcidos, para alojar un volumen excavado en el que se ubican en dos plantas oficinas, vestuarios y almacenes, y en una, el gimnasio que consigue así tener doble altura iluminado superiormente. El sistema de mallas metálicas permite la protección de las instalaciones y el crecimiento de vegetación a su alrededor, envolviendo todo el conjunto. Esta organización permite dar utilidad a la cubierta, bien como gimnasio al aire libre, bien como pista de tenis. Se quiere obtener una imagen próxima a la de ciertas construcciones vegetales de gran tradición en la jardinería tradicional y, especialmente, en el Buen Retiro, donde históricamente se han emplazado magníficos ejemplos de espacios construidos con setos y trillajes. Emulando estos referentes, el proyecto pretende crear una visión contemporánea del tema del pabellón en un jardín mediante la composición abstracta con materia vegetal adaptada estrictamente a la geometría rectangular de los bastidores, de forma que la nueva construcción aparece como una amalgama de elementos naturales y artificiales, siguiendo la identidad histórica característica del Retiro.









