Arquitectura para el Diálogo
La instalación responde a la invitación del comisario de la Biennale bajo el lema Common Ground con una selección de formas –ideas de arquitectura-, detalles constructivos -acumulación de saberes compartidos-, programas -para afirmar la indiferencia entre uso y tipología-, equipos de trabajo –expresión de conversaciones superpuestas-. La intención del esfuerzo que supone renunciar al poder mediático de las imágenes, las maquetas y las infografías, es ensombrecer su pertenencia a proyectos concretos para convertir este material en la base de un diálogo desafectado sobre el Qué, el Cómo y el Quién que pueda ser utilizado por terceros como el inicio de otras exploraciones. Proponemos un Pensar Técnico para el proyecto arquitectónico que permita tomar decisiones y reconocer su oportunidad, identificar lo superfluo y dar valor a lo que nos emociona. El diálogo entre clientes, colegas, especialistas y consultores es lo que permite afirmar que la cultura técnica es hoy un Common Ground cuyo potencial aún no ha sido explotado como recurso crítico con el que leer, interpretar, describir y actuar responsablemente sobre la realidad convulsa y desbordada que nos rodea.
Arquitectura para el Diálogo
La instalación responde a la invitación del comisario de la Biennale bajo el lema Common Ground con una selección de formas –ideas de arquitectura-, detalles constructivos -acumulación de saberes compartidos-, programas -para afirmar la indiferencia entre uso y tipología-, equipos de trabajo –expresión de conversaciones superpuestas-. La intención del esfuerzo que supone renunciar al poder mediático de las imágenes, las maquetas y las infografías, es ensombrecer su pertenencia a proyectos concretos para convertir este material en la base de un diálogo desafectado sobre el Qué, el Cómo y el Quién que pueda ser utilizado por terceros como el inicio de otras exploraciones. Proponemos un Pensar Técnico para el proyecto arquitectónico que permita tomar decisiones y reconocer su oportunidad, identificar lo superfluo y dar valor a lo que nos emociona. El diálogo entre clientes, colegas, especialistas y consultores es lo que permite afirmar que la cultura técnica es hoy un Common Ground cuyo potencial aún no ha sido explotado como recurso crítico con el que leer, interpretar, describir y actuar responsablemente sobre la realidad convulsa y desbordada que nos rodea.
















