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Historia efectual JH

Historia efectual JH

Uriel Fogué - -, 2008

Con el fin de acotar el objeto de este artículo, se ha elaborado una taxonomía documental en la que se reflejan los principales materiales, workshops, conferencias, publicaciones, asociaciones, investigaciones y otros eventos relevantes que Juan Herreros ha impulsado en los últimos veinticinco años y que en rigor debían ser mencionados para comprender su trayectoria. Como si del “efecto google” se tratara, pronto estas líneas han puesto en evidencia que el número de referencias imprescindibles excedía notablemente la extensión de este artículo para Summa+. Más allá del infatigable rendimiento de Juan Herreros, tal vez esta condición sea la señal que revele que lo menos provechoso a la hora de describir a un arquitecto sea confeccionar el inventariado de su producción. O puede que demuestre que la relevancia actual de la figura de Juan Herreros en el panorama arquitectónico internacional trasciende su persona y, además, se agencia de él: Juan Herreros debe ser evaluado no solo en tanto que un agente implicado de lleno en cada una de las controversias de la contemporaneidad, ni por haberse convertido en uno de los interlocutores polémicos indispensables para cada generación de arquitectos en activo, sino porque, para bien o para mal, sea o no consciente de ello, Juan Herreros ya es un efecto que ha alterado las condiciones estructurales de la práctica arquitectónica.

 

El objetivo del presente artículo consiste en exponer una temática normalmente considerada secundaria en el ejercicio de un arquitecto de prestigio. En este caso, dejaremos de lado las metodologías y los procesos que Juan Herreros ha innovado junto a Iñaki Ábalos durante más de dos décadas. Tampoco abordaremos sus objetivos, intereses o formas de afrontar la profesión que desarrolla en estos momentos en su joven oficina de Madrid. Nos interesa, por el contrario, comprender a Juan Herreros como un producto cultural y, por tanto, nos centraremos en constatar algunos de los efectos que la producción de este arquitecto nacido en El Escorial ya ha ocasionado en su medio, es decir, en la repercusión que el trabajo de Juan Herreros ha tenido en la historia reciente de la arquitectura, hasta donde nosotros, afectados de lleno por su historia efectual, seamos capaces de vislumbrar. De ahora en adelante, no hablaremos más de Juan Herreros, sino de la historia efectual (pasada, presente y por venir) de JH.

 

La práctica arquitectónica JH tiene dos campos de diseño principales. Por una parte, el trabajo de las obras. A través de su proceder arquitectónico, conviene una particular gestión del medio para la cual despliega su capacidad de accionar los deseos de las partes implicadas en la construcción, tal y como se puede verificar en los otros artículos que acompañan este texto. Por otra parte, identificamos una escala operativa complementaria: podemos comprobar cómo el trabajo JH ha modificado de facto tanto el campo arquitectónico español como el internacional. De esta forma, además de desarrollar sus proyectos arquitectónicos, JH opera sobre un segundo ámbito de diseño que, aunque seguramente solo se ajusta de manera parcial a sus intenciones, provoca de manera inevitable una repercusión en el espacio contemporáneo. Configura esta última condición una “segund oficina” de práctica de la arquitectura, para la que el material incluido en ese listado primario con el que arrancó este artículo constituye el instrumental de las maniobras de diseño, los detalles constructivos de estos “otros encargos” y el cuerpo de los cómplices que JH ha escogido para poner en obra el proyecto ejecutivo de un programa suplementario de intervención en la realidad. Analicemos brevemente algunos de los testigos de la historia efectúa JH. Sería difícil considerar los materiales JH de manera autónoma: la docencia, la producción, la investigación y la edición se coordinan de modo eficaz como los componentes de un catálogo formado por metodologías, intuiciones y filtros de información que obligan a entender las herramientas JH como los sistemas (constructivos) integrados productores de diferentes escenarios. Es difícil delimitar el comienzo y el final de cada uno, pero señalaremos cuatro de ellos. El primer escenario del efecto JH se despliega en el ámbito académico. En este espacio se ponen en funcionamiento formatos docentes que, a la vez que hacen transitivo el efecto, lo alimentan desde hace veinticuatro años. Por eso afirmamos que JH, por una parte, es un resultado del contexto universitario, como es el caso de su principal base de operaciones: la unidad Q en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid que hoy ha mutado en un laboratorio de proyectos de fin de carrera. Además de por Madrid, el efecto JH se propaga rápidamente por otros foros de diferentes regiones docentes europeas, latinoamericanas y norteamericanas, [1] Sin embargo, por otra parte, y ya que en todos los casos los soportes académicos en los que se ha ejercitado se ven profundamente alterados por el sistema, el efecto JH diseña, de manera recíproca, los ámbitos docentes en los que interviene.

 

En todos los escenarios, JH plantea marcos de síntesis de sus intereses plurales asociados a los de los estudiantes, ya sean de grado, de doctorado o de postgrado. Se trata de ámbitos activos en los que se confrontan las problemáticas que interpelan nuestro presente y en los que se miden las polémicas que convocan a la arquitectura. Este primer escenario se desarrolla gracias al trabajo coordinado de un sinfín de prestigiosos agentes docentes [2] a los que JH ha involucrado. Todos ellos, de manera ensamblada y generosa, ponen en obra entornos favorables para el intercambio de experiencias, sin recetas ni instrucciones, asumiendo que el conflicto es el material imprescindible de la arquitectura. El segundo escenario que pone a prueba los sistemas constructivos JH son los workshops. Un breve repaso a algunas de estas extenuantes sesiones de trabajo evidenciará que los formatos de concentración extrema en plazos definidos constituyen los testigos de los ensayos gracias a los cuales JH se arma críticamente en sus discursos y lleva a cabo una puesta a punto de las investigaciones. El curso titulado “Contenedores Híbridos”, dictado por Iñaki Ábalos y Juan Herreros en la Facultad de Arquitectura de Montevideo en 1995, es una buena prueba de ello ya que demuestra que, en un momento en el que los debates académicos se despistaban en nostálgicas discusiones historicistas o en interpretaciones literalistas de la deconstrucción, la técnica, entendida en su sentido más griego, suponía el verdadero “campo de batalla” para transformar la realidad. En otros talleres, como “Cambio + Energía + Información”, desarrollado en la isla de Sao Miguel, en las Azores en 2004, o “Isla Ciudad, Arquitectura y Energía en Mallorca”, llevado a cabo en el año 2003, se indagaron las posibilidades de participar con una sensibilidad extranjera para favorecer el desvelamiento de las problemáticas regionales y activar los debates locales, al tiempo que se exploraba la operatividad diagramática de la energía y las maneras de pactar un concepto de sostenibilidad al margen de los procedimientos románticos convencionales. No obstante, todos ellos culminaron en el taller “Infraestructuras Residenciales de uso Público” a bordo del barco-escenario Naumon de la compañía de teatro La Fura deis Baus, y apoyado por la Fundación Mies van der Rohe que discurrió en el puerto de Barcelona durante el arranque del curso del año 2004. Durante algo más de dos semanas se reeditó una Carta de Atenas actualizada a los programas del siglo XXI, y se debatió acerca de uno de los temas básicos para el desarrollo de JH: la vivienda en su relación con las ciudades. Este laboratorio internacional combinaba maratónicas sesiones de trabajo en el barco con los agotadores ejercicios fureros de gimnasia matutina y de expresión corporal. [3] Tanto en los intercambios docentes como en los talleres de trabajo, el efecto JH transita por geografías diversas. Este es el modo de movilidad en el que habita su escenario, poniendo en relación territorios dispares y, al mismo tiempo, dejándose invadir: cada uno de estos espacios se nutre de una exquisita lista de interferencias programadas de artistas, geógrafos, filósofos, escritores, sociólogos, etc. internacionales que introducen nuevos inputs en la agenda JH de manera promiscua y constante. Muchas de estas experiencias se han inscrito posteriormente en textos, como por ejemplo Vivienda y Espacio Doméstico en el Siglo XXI (Ed. Casa Encendida, Madrid, 2008), o el catálogo de la primera exposición del material original de Cedric Price que tuvo lugar en Madrid (Cedric Price. Potteries Thinkbelt. Caducidad, Educación y Energía, Ed. M.O.P.U. / C.O.A.M., Madrid, 2001). Constituyen estos textos, junto con otros tantos, un tercer escenario sin el que JH no habría podido socializar sus efectos ni posibilitar encuentros.

 

La capacidad de “situarse en relación” y de “enlazar medios y actores” despliega el cuarto y último escenario de detalles constructivos JH. Sirva como ejemplo la amistad amparada por el efecto JH que unió durante años al ya citado Cedric Price y a Juan Herreros. Este vínculo se consolidó en el reconocimiento de campos de intereses comunes cristalizados en intercambios, préstamos y robos de algunas de las herramientas más intensas del catálogo JH: la geografía infraestructural (o el proceso en el que la acción de tecnificación del territorio cobra una dimensión arquitectónica relevante para las ciudades toda vez que la modernidad se ha demostrado insostenible). JH diseña el encargo a la vez que piensa su respuesta porque, al margen de esta iniciativa, es absolutamente imposible acceder a un campo tradicionalmente inexpugnable para la arquitectura. El efecto JH se juega en la conquista de las infraestructuras y en la asunción del carácter infraestructura de cualquier acción arquitectónica. Constituye esta una acción política de primer orden, fruto de la lección aprendida en periodos recientes en los que determinadas actitudes de los clubes de arquitectura de prestigio, aparentemente resistentes, perdieron la posibilidad de participar políticamente en la toma de decisiones que involucraron el espacio público de las ciudades obteniendo, como resultado de esta apuesta nihilista, el efecto contrario al deseado. La agenda infraestructural que JH lleva a cabo incorporando la experiencia de Price pone en jaque el planeamiento moderno a la vez que imagina otras formas de organización colectiva inexploradas. Sería injusto concluir la presentación del efecto JH sin aludir a otro elemento activo de nuestra historia reciente: la historia efectual IA, cuya exposición queda reservada para otro momento. Tanto JH como IA se encuentran vinculados (que no sumados) en el arrobador efecto AH, el cual ha alterado profundamente tanto a Juan Herreros como a Iñaki Ábalos, así como a todos nosotros. La decisión biográfica de separar sus trayectorias profesionales no es relevante para este artículo, porque este texto se centra en los efectos, y estos, una vez que se han consolidado como tales, ya no pertenecen a sus protagonistas sino a la comunidad de recepción que los reedita, accionando su riqueza inagotable. Es evidente que a 28 de noviembre de 2008 los efectos JH, IA y AH se encuentran muy vivos en la arquitectura en un momento crucial en el que, de manera optimista, los tres afrontan un nuevo encargo: dimensionar nuevas suplementariedades desde sus trayectorias diversas. Este artículo concluye en un punto decisivo de cambios apasionantes con la certeza de que, seguramente, en un día parecido a hoy pero dentro de otros veinte años otro artículo estará (está) siendo redactado para constatar los nuevos escenarios efectúales en los que todos ellos se han infiltrado.

 

NOTAS

Algunos de los escenarios académicos que han participado en la historia efectual JH, aparte de la ETSA de Madrid, son: Columbia University School of Architecture (Nueva York), Architectural Association School of Architecture (Londres), EPF of Architecture (Lausanne), Princeton University School of Architecture, Escuela de Arquitectura de Alicante, NT College of Architecture (Chicago).

 

Algunos profesores que han participado en el efecto JH son: Iñaki Ábalos, Alejandro Zaera, Efrén García Grinda, Cristina Díaz Moreno, Federico Soriano, Pedro Urzáiz, Andrés Jaque, Eduardo Arroyo, Jacobo García Germán, Ángel Borrego, Nerea Calvillo, Covadonga Martínez Peñalver, Lina Toro, Nieves Mestre, Urtzi Grau, Joaquin Moreno, Eva Gil, Uriel Fogué, entre otros.

 

Otros talleres en los que se han desarrollado diversas experiencias pedagógicas JH han tenido como escenarios: Barcelona, Buenos Aires (3 ocasiones), Montevideo (3 ocasiones), Santiago de Chile (2 ocasiones), Colombia (2 ocasiones), Amberes, Mallorca (2 ocasiones), Azores, Hannover, Pavía, Londres y Riccione.